Este proyecto aborda la desarticulación de la visión tradicional que asocia la lengua quichua exclusivamente con la identidad indígena rural y estática. Históricamente, se ha fijado la identidad quichua a un territorio y a la lengua, pero los datos censales y la realidad contemporánea muestran que muchos autoidentificados como indígenas ya no hablan quichua, indicando que la lengua ha dejado de ser un marcador étnico fuerte. La investigación busca comprender cómo las prácticas modernas de los hablantes, tanto en el campo como en la ciudad, han transformado la relación entre lengua e identidad, desafiando el imaginario del quichua como lengua puramente rural. El estudio se centra en las teorías contemporáneas de movilidad y territorialidad, investigando cómo los procesos de des-re-territorialización del quichua y sus hablantes influyen en la revitalización lingüística. La metodología principal es la etnografía permanente, incluyendo observación participante y entrevistas en profundidad, complementada con el análisis de discursos públicos en la web y la sistematización de datos de encuestas sociolingüísticas aplicadas a estudiantes de Educación Intercultural Bilingüe (EIB). Objetivo: El objetivo principal es explicar las dinámicas de movilidad y territorialidad de la lengua quichua y sus hablantes en las regiones sierra centro y norte del Ecuador, analizando cómo estos procesos afectan la vitalidad y revitalización de la lengua. Líneas de investigación: Patrimonio y cultura